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jueves, 3 de noviembre de 2016

Ya no puedo creer que sigamos callados

Los patagónicos aprovechan muy bien cuanto foro tengan a su alcance

Por enésima vez voy a tocar este tema. Nada ha cambiado, excepto porque los patagónicos, haciendo muy bien sus deberes, se siguen moviendo para lograr la continuidad de los reembolsos por los puertos de su región.

Tenemos legisladores nacionales por la provincia de Buenos Aires, legisladores provinciales, dirigentes portuarios, instituciones que firmaron la Declaración de Bahía Blanca, tres puertos principalmente afectados, como son Bahía Blanca, Quequén y Mar del Plata, medios de comunicación especializados en temas portuarios; y, como se dice vulgarmente, “el pescado sigue sin venderse”.

En realidad, el pescado se vende, pero el beneficio de los reembolsos no va a parar a los pescadores. Lo mismo pasa con la fruta del valle del Río Negro y con otros productos regionales

Ya he escrito hasta el cansancio que alguna alternativa hay que ofrecer, pero nada: no lo estamos haciendo con la energía y el peso que corresponde.

En verdad, si nada se logra, al menos estaré tranquilo con mi conciencia que lo habré expresado públicamente hasta donde pude.

No es necesario contradecir los argumentos patagónicos. Hay que encontrar otra forma de promover las economías regionales, cuya necesidad no se discute.

Escala de reembolsos según ubicación
En mi nota del 20 de julio de este año, “Siguen errando el argumento”, una de las tantas que publiqué sobre este tema, decía que “No veo localmente el entusiasmo ni la reacción de las fuerzas que firmaron la Declaración de Bahía Blanca, y encomendaron al Consorcio de Gestión del Puerto para que solicitara la anulación de la medida por anticonstitucional”.

Y también contaba que el Subsecretario de Puertos y Vías Navegables de la Nación, Jorge Metz, en la visita que realizó a Bahía Blanca en ese mes, dijo que “la solución no es sencilla” y la corrección hay que hacerla gradual y con cuidado porque “esta medida implica un beneficio para algunos”. Y allí me pregunté: “¿Quiénes son estos “algunos”? ¿Son los productores? ¿O son los exportadores que mejoran su precio de venta internacional pagándoles a los productores el mismo precio de siempre?”.

También, el 30 de julio, decía en mi “Chau fruta…”: “Cuando se lucha por algo que se cree justo, con todo respeto, se habla con “Dios y María Santísima”. No se espera pasivamente a ver qué deciden los otros”.

Y luego, el 18 de setiembre, en “Tienen razón, pero marchen presos”, y a colación de ofrecer alternativas para esta erogación del Estado sin nuevo impacto presupuestario, mostraba con números que, si en verdad se quiere ayudar a las economías regionales (léase productores e industriales de la región), se pueden trocar estos beneficios en los puertos (que van a parar a los exportadores) por otros equivalentes, pero entregados a los hacedores de estos productos que se exportan. Y mencioné, como ejemplo, que en el caso de las manzanas y las peras, si el subsidio fuera a los chacareros, éstos recibirían lo que dicen que les falta para tener un precio sustentable.

Una nueva movida

Pues bien, vuelvo a la carga con este tema porque el 31 de octubre, los portales patagónicos “Voces y apuntes” y “La Vanguardia del Sur” dan cuenta de una nueva acción realizada desde el sur, nada menos que frente al Consejo Portuario Argentino, una organización que reúne a representantes de todos los puertos del país, que se reunió en la ciudad de Rosario.

Reunión del Bloque Patagónico con el Consejo Portuario Argentino

Lo titularon “Santa Cruz reclamó la continuidad de reembolsos por puertos patagónicos en el Consejo Portuario Argentino” y que, en la parte alusiva a este tema, dice así:

“Lo hizo junto al Bloque Patagónico, días atrás en la ciudad de Rosario, a través de la Unidad Ejecutora Portuaria de Santa Cruz. También se participó de la tercera reunión del Consejo Federal Portuario (ente que funciona bajo la órbita del Ministerio de Transporte, Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables de la Nación y que también reúne a funcionarios y representantes de todos los puertos argentinos), marco en el que se comunicó que se ha dado cumplimiento en lo que refiere a la dotación de infraestructura de seguridad y de logística requerida.

El Gobierno de Santa Cruz, a través de la Unidad Ejecutora Portuaria de Santa Cruz, dependiente del Ministerio de la Producción, Comercio e Industria, participó días atrás, en la ciudad de Rosario – Santa Fe, de una nueva reunión del Consejo Portuario Argentino.

En ese marco, Alejandro Victoria, coordinador General de la UNEPOSC, indicó que “desde Santa Cruz, junto al Bloque Patagónico, reclamamos que sea tratado el beneficio de los reembolsos por puertos patagónicos, que si bien institucionalmente desde el Gobierno Nacional no ha habido ninguna comunicación formal, los trascendidos mediáticos están generando una gran incertidumbre en los sectores que son beneficiados, ya que su eliminación los perjudicaría”.

“Estos temas van a ser planteados en la próxima reunión de los días 16 y 17 de noviembre”, agregó el funcionario provincial, oportunidad en la que “vamos a pedir que formalmente se manifiesten al respecto, ya que consideramos necesaria su continuidad”.

Conclusión

Nada sería más de mi agrado que los responsables me “taparan la boca” contrarrestando esta injusticia, no sólo por anticonstitucional (cada día aceptamos con más naturalidad violar nuestra Carta Magna en diversas cuestiones), sino combatiendo esta inequidad frente a los demás puertos del país y ofreciendo una alternativa mucho más saludable que beneficie directamente a los productores que son el eslabón débil de la cadena.

Por eso, remataba en “Tienen razón, pero marchen presos”: “No basta con expresiones solidarias ni que agraden a los oídos de los que las escuchan. Si no se actúa con el más fuerte poder de lobby del que se disponga, todos juntos representando los intereses de la provincia de Buenos Aires, la inequidad no se corregirá”.

Es en ese sentido, si tanto se habla de competitividad, que ya no puedo creer que sigamos callados.







viernes, 29 de julio de 2016

Celebrando nuestro Puerto

El éxito permanente del Puerto de Bahía Blanca

Pese a algunas desconsideraciones puntuales, que todavía no logro entender, y por las que me niego a imaginar pensamientos de bajo nivel, celebro el éxito de nuestro puerto. Estuve orgulloso durante mi gestión, lo estoy y lo seguiré estando.

El Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca (CGPBB) acaba de anunciar un crecimiento de sus cargas en el primer semestre de 2016 de un 7,1% respecto del mismo período en 2015, con un total cercano a las 14 millones de toneladas, con una superación en los graneles del 43,3%.

Por supuesto que el cambio en las reglas de juego para la comercialización de nuestra producción agrícola es el principal responsable del logro de estos números, sobre todo en los notables incrementos en la exportación de trigo, el principal producto de nuestra región. Pero también el puerto, con sus terminales, su profundidad y su profesionalismo contribuyen decisivamente a que Bahía Blanca sea un protagonista central de esta superación.

Ni que hablar si se logra mejorar sustancialmente nuestros accesos viales y ferroviarios, que son la gran asignatura pendiente por la que siempre hemos sostenido una posición demandante frente a la inversión pública. Parece que esta demanda continúa y los planes apuntan a conseguir que los gobiernos, tanto provincial como nacional, desarrollen planes concretos para lograrlo.

Valoro al nuevo Presidente del Consorcio por reconocer que cada líder llega para continuar la obra realizada por antecesores y, con su impronta, proponer mejoras, nuevos rumbos y mejores visiones. Eso es crecer sobre lo construido y crear con nuevas ideas y nuevos logros. Así intenté hacer yo respecto de mis precedentes y espero que también lo harán los que vengan en el futuro. La historia no comienza con nosotros y, por supuesto, mucho menos termina con nosotros.

Celebro el trabajo de renovar el planeamiento estratégico, con un nuevo Plan Director, pensando en el largo plazo, porque estos planes trascienden a las personas y generan un debate sobre un porvenir que, a lo mejor, no veremos, pero que serán una guía elaborada con rigor profesional que resultará insoslayable para futuros dirigentes.

Siempre reconoceré que, durante mi gestión, con todo el apoyo del Equipo consorcial, uno de los logros sobresalientes fue la instalación definitiva del Programa Ciudad-Puerto y la construcción de infraestructura portuaria recreativa como una inversión primigenia y necesaria para atraer a la población a su mar y su puerto.

Parque Guillermo Torres - Proyecto 2011

Guillermo Torres antes y después
Por eso también celebro la puesta en valor de la calle Guillermo Torres, obra que estaba proyectada dentro del Plan Director para Ingeniero White, cuyo origen tuve la satisfacción de coordinar en mis tiempos municipales, y que luego avanzó parcial y lentamente en los años que siguieron. Que no se corte porque White lo necesita.

Inauguración del Paseo Portuario
Balcón al Mar
Hace muy bien el Consorcio en apoyar esta obra considerándola una nueva alternativa de esparcimiento portuario, sumándose a los ya instalados Paseo Portuario y Balcón al Mar.

El Puerto de Bahía Blanca tuvo, durante sus primeros 22 años, un notable y exitoso crecimiento, tiene un presente magnífico y un porvenir promisorio de grandeza, conducido por comprometidos dirigentes y su Equipo profesional de primera línea.

Siempre estaré acompañando y trabajando por su éxito. Felicitaciones y adelante!






martes, 26 de julio de 2016

Reconvertir la pesca artesanal no es construir Disneylandia

Necesitan la reconversión para alcanzar una actividad sustentable

Muchas veces sostuve, en especial durante mis funciones en el Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca, que la pesca artesanal es una práctica ancestral y anterior a la existencia misma de los puertos. Desde los tiempos en que era practicada como una economía de subsistencia hasta los tiempos actuales en que se realiza con intenciones comerciales y como una fuente de ingresos y de trabajo para muchas personas, algunas de las cuales lo vienen haciendo por generaciones.

Sucede que en los espacios donde se practicaba aparecieron los puertos y, con su desarrollo y expansión, se comenzó a “correr” a los pescadores que ya no podían seguir trabajando en las zonas de captura por donde transitan grandes barcos o se emplazan las terminales portuarias. Y esto es así acá y en todos los puertos del mundo.

En este espíritu se orientó el Programa de Reconversión que pusimos en marcha en 2012 para la pesca artesanal en el estuario de Bahía Blanca. Se trataba de colaborar para que reconvirtieran su actividad a una que pasara de la simple captura y venta al agregado de valor para obtener un mejor precio, a que mejoraran sus “artes de pesca”, se los dotara de un espacio específico y de instalaciones dignas para su trabajo cotidiano.

Se ha hecho muchísimo si se compara con los tiempos donde las situaciones de conflicto social eran moneda corriente. Y todavía falta. Definir nuevas zonas de captura, un plan de manejo sustentable, instalaciones y frío para agregar valor a lo que obtienen del estuario.

Parece que en esto está la gente de la pesca en San Pedro, provincia de Buenos Aires. Reclamando un sector para ubicarse en grupo y desarrollarse. Y se les había prometido un predio donde tiempo atrás, el polémico Max Higgins, en una visita a la localidad, les prometió que invertiría en construir una suerte de “Disneylandia” criolla. Y por supuesto que no cumplió.

A esto se refiere el nuevo presidente del Consorcio de Gestión del Puerto de San Pedro, Horacio Frangi, cuando dice "Max Higgins he recibido varios. Ya tuvimos uno, y no quiero tener otro". 

Lo cierto es que, en ese predio o en otro alternativo, el reclamo de los pescadores artesanales es justo y es de esperar que también allí, como en otros puertos argentinos, se pongan en marcha programas de reconversión adecuados a la realidad de cada lugar, para respetarles una actividad que da de comer a mucha gente.

No olvidemos que ellos estaban primero.







Cuando el dragado no depende de uno… la cosa se complica

Poder pagar sus propios dragados es un privilegio que tienen muy pocos.

Como todo aquel que conozca algo de la realidad de los puertos y sus costos, se sabe que el dragado, cuando lo necesita inevitablemente porque el puerto no goza de profundidad natural, es el costo de inversión anual en infraestructura más grande de todos los que se incluyen en sus presupuestos. Y es el más grande, por lejos.

De modo que la mayor parte de los puertos del mundo, incluyendo la Argentina, que necesitan dragarse tienen que recurrir al auxilio de fondos públicos de los estados nacionales o provinciales.

En nuestro país, el puerto de Bahía Blanca es uno de los pocos, si no el único, que tiene la capacidad presupuestaria para pagarse sus propios dragados. Y no es poco, porque con sus casi 50 pies de calado, es el puerto más profundo de la Argentina de los que dependen de este tipo de obras sin solución de continuidad.

El Consorcio de Gestión del Puerto de San Pedro, uno de los cinco que tiene la provincia de Buenos Aires (no cuento el de Olivos porque es un puerto deportivo y no industrial-comercial), es lo contrario. Depende imperiosamente de la colaboración de la provincia para dragar su acceso ( a lo sumo a 31 pies) para poder operar con la salida de embarques que llegan a su puerto por tierra o bajan por el Paraná, para salir luego por el Río de la Plata.

El monto hoy necesario (unos 9 millones de pesos) no parece muy importante si se lo mira con la óptica de los grandes puertos, pero es enorme para que San Pedro pueda pagarlo con sus propios recursos. Y este Consorcio, como el de La Plata y de Mar del Plata, y a diferencia de Bahía Blanca y Quequén, tienen que tramitar sus compras e inversiones ante la provincia y los expedientes tienen que recorrer los llamados “organismos de la Constitución” para su aprobación y desembolso.

Esta es la necesidad de San Pedro y por eso se queja por la demora.






Notas Relacionadas:


viernes, 22 de julio de 2016

A confesión de parte, relevo de prueba

Continúa la movilización en la Patagonia, y los medios acompañan de manera masiva.

Ministro de Agricultura Marcelo Martín
Las provincias patagónicas preparan una urgente convocatoria a todos los ministros a realizarse en Rawson el próximo 25 de julio. Diversos legisladores de la región adhieren enfáticamente. La motoriza el Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Provincia de Río Negro, Marcelo Martín.

Legislador Jorge Ocampos
El  legislador provincial del Frente Progresista, Jorge Ocampos, lo dice con claridad: “Que los exportadores tengan incentivos para abandonar los puertos tradicionales del país, y diversificar la oferta de otras regiones con menor desarrollo y crecimiento”. 

Insistimos que allí está el problema, o la injusticia del beneficio otorgado. Estimula a los exportadores a elegir el puerto de salida y no a los productores de la mercadería.

Durante el régimen que rigió en años anteriores y finalmente caducó, se llegaron a llevar limones de una provincia norteña para sacarlos por un puerto patagónico. Un irracional transporte de punta a punta del país para poder cobrar el reembolso.

Imagínense este caso extremo: el exportador se llevó los limones para embarcarlos en la Patagonia, y al productor de los limones ¿qué le dejó?

En la Provincia de Buenos Aires en general, y en nuestra región en particular, se nota una preocupante inmovilidad, como si la “batalla” (discusión que sostiene la inconstitucionalidad de la medida y el error de orientación de la promoción) ya estuviera perdida.


Se acompañan más notas en medios de comunicación patagónicos:




miércoles, 20 de julio de 2016

Siguen errando el argumento

La Patagonia se defiende y nosotros miramos como espectadores

Ningún dirigente patagónico se pliega al concepto que indica que los estímulos o promociones deben estar dirigidos a los productores o a las pymes industriales que están radicadas en la Patagonia. Es allí donde se debe atacar lo que ellos llaman el “desbarajuste por los mayores costos”.

Pero insisten en que quieren los reembolsos en los puertos que van a parar a manos de los exportadores. La promoción debería ser para que los productores de esa región obtengan un mayor precio por sus esfuerzos (que bastante castigados están) y no para que se lo quede quien intermedia con esa producción.

Pero atención! Ellos dicen que “no hay que subestimar la capacidad de gestión de los bonaerenses”. Y se apegan a un concepto falso acusándonos de desinterés por el federalismo. Ni somos “histéricos” ni “maquiavélicos”. Prometan que entregarán la promoción a los productores y estaremos de acuerdo.

Lo que tenemos que hacer es no subestimar nosotros la fuerza de los anticuerpos de defensa que pondrán en marcha. Y es allí donde soy crítico para adentro. No veo localmente el entusiasmo ni la reacción de las fuerzas que firmaron la Declaración de Bahía Blanca, y encomendaron al Consorcio de Gestión del Puerto para que solicitara la anulación de la medida por anticonstitucional.

Debemos preguntarles, para que contesten con toda claridad, adónde van a parar estos beneficios?. Quiénes realmente se los quedan y si su impacto beneficia en algo a los sectores productivos?. Quiénes son realmente los que hacen lobbie con los gobernantes?

El Subsecretario Jorge Metz dijo que “la solución no es sencilla” y la corrección hay que hacerla gradual y con cuidado porque “esta medida implica un beneficio para algunos”. Quiénes son estos “algunos”? Son los productores? O son los exportadores que mejoran su precio de venta internacional pagándoles a los productores el mismo precio de siempre?

Y esto, por enésima vez, es sin contar con que estos beneficios diferenciados para puertos argentinos están expresamente prohibidos por la Constitución, y sobre este concepto mayor nadie parece hacer referencia.


Alguien tiene que explicárselo al Gobernador Das Neves, si tiene la mente abierta para que pueda entender el error del argumento y el concepto, sin negarle que trabaje en beneficio de sus gobernados.