lunes, 12 de septiembre de 2016

Argentina es la que mejor ha comprendido

Los beneficios de una Zona Franca

Como ex presidente de Zona Franca Buenos Aires Sur S.A., concesionario de la Zona Franca Bahía Blanca – Coronel Rosales, y teniendo en cuenta el auspicioso impulso que se le viene dando al emprendimiento desde la nueva conducción del Ente Zona Franca en los últimos tiempos, me complace aquí reproducir un artículo cuyo autor es Ricardo Ernesto Partal Silva (1) y publicado por la Revista Digital Inbound logistics LATAM.

La nota, en esta primera parte, define el concepto y los distintos tipos de zonas francas, pondera los beneficios del aprovechamiento de esta herramienta y muestra un completo listado de las existentes en América del Sur.

Aquí la reproducción literal de dicha nota:

Zonas Francas: homologando definiciones  (Parte 1)

Si bien todos tenemos una idea de lo que es una Zona Franca, las definiciones a veces tienen pequeñas variaciones entre un país y otro, por lo que vale la pena homologar el criterio en principio, destacando que en América Latina, el país que mejor ha comprendido los beneficios de éstas, es Argentina.

Previamente a realizar un somero análisis de la importancia de las zonas francas para Sudamérica, es necesario considerar qué son éstas, la función que cumplen y las terminologías, según conceptos de los organismos doctos en la materia. Según el Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe –SELA-, Las zonas francas, como mecanismo de modernización económica, inciden directamente sobre el crecimiento económico y los niveles de ingreso del “país huésped”. Constituyen, en consecuencia, un elemento valioso para la competitividad y el fomento de la economía y la creación de empleo, la transferencia tecnológica, todo lo cual conforma a un esquema de recintos fiscalizados estratégicos. El desarrollo de la actividad en las zonas francas está directamente relacionado con el dinamismo de los flujos de inversión extranjera directa (IED), el impulso del comercio exterior, la promoción de las economías de escala, inversiones de capital, el desarrollo del esquema productivo, industrial y de servicios del país. 

Tipos de Zonas Francas

Zona Franca Industrial
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) define las zonas francas industriales (Free Trade Zone -FTZ, por sus siglas en inglés) como “zonas industriales dotadas de incentivos especiales para atraer a los inversores extranjeros, en las que los materiales de importación se someten a un cierto grado de proceso industrial antes de ser de nuevo exportados”, Labour and Social Issues relating to Export Processing Zones. Ginebra, Internacional Labour Organization (ILO), 1998.


Zona Franca Comercial
La Financial & Insurance Advisor Service (FIAS), del Grupo del Banco Mundial, dice que las zonas francas son áreas pequeñas, cercadas, libres de impuestos, que ofrecen servicios de almacenamiento, distribución y transportación para el comercio, el transbordo y las operaciones de re-exportación ubicadas en la mayoría de los puertos de entrada en todo el mundo.

"Las zonas económicas especiales se definen generalmente como zonas geográficamente delimitadas, administradas por una sola entidad, que ofrece incentivos para la importación y exportación, sobre todo en materia aduanal, a las empresas que se localizan físicamente dentro de la zona", World Bank Group, FIAS. 2008. Special Economic Zones: Performance, Lessons Learned, and Implications for Zone Development. Geneva: FIAS/World Bank Group.

Definiciones

Hay múltiples acepciones para las "zonas francas", algunas tan amplias que incluyen desde los puertos libres de impuestos y almacenes "in bond" para la comercialización internacional, hasta los "paraísos fiscales" y centros financieros off-shore internacionales.
Este documento se refiere específicamente a las "zonas francas" como zonas de procesamiento para las exportaciones, que algunos identifican con otros términos como "maquilas" o "parques industriales y tecnológicos".

De acuerdo al SELA, las zonas de procesamiento de exportaciones (ZPE o "zonas francas”) pueden ser definidas como “zonas industriales que disfrutan de incentivos especiales, tales como exenciones fiscales y arancelarias, los que se aplican a las empresas establecidas en ellas, con el objetivo de que los bienes procesados en las mismas se destinen en su mayor parte - si no en su totalidad - a satisfacer la demanda de mercados externos” La Organización Mundial de Aduanas las define como una parte el territorio de la Parte Contratante en el que las mercancías allí introducidas se considerarán generalmente como si no estuviesen dentro del territorio aduanero, en lo que respecta a los derechos y los impuestos a la importación”.

Para la Organización Internacional del Trabajo (OIT), una zona franca de exportación es una “zona en la que se estimula la fabricación de productos destinados a la exportación mediante incentivos tales como la ausencia de derechos de aduana y de control de cambios, la autorización de repatriación de capitales y la concesión de créditos preferenciales, de instalaciones y servicios subvencionados”.

Beneficios de las Zonas Francas en América Latina y el Caribe

o    La ubicación del país y del enclave de la zona franca suelen ser estratégicos hacia las rutas comerciales del mercado internacional.
o    Bajo el régimen de zonas francas opera el sistema de exoneración de impuestos o tributos aduaneros y facilidad de introducir y repatriar los beneficios.
o    Facilidad en las actividades de importación y exportación.
o    Brindan oportunidades para la instalación y operatividad de todo tipo de empresas.
o    Atraen la Inversión Extranjera Directa complementando la inversión nacional.
o    Las zonas francas están asociadas al encadenamiento productivo, fomento a la competitividad, la ampliación de mercados y a la transferencia de conocimiento y tecnología.
o    Ofrecen procedimientos aduanales simplificados y ágiles.


Por su parte, la Comunidad Andina (CAN), en su Decisión No. 671 del 13 de julio de 2007 (referida a Armonización de Regímenes Aduaneros), define zona franca como “una parte del territorio nacional de cada país miembro de la Comunidad Andina, debidamente delimitada, en el que las mercancías allí introducidas se considerarán como si no estuviesen dentro del territorio aduanero comunitario, en lo que respecta a los derechos e impuestos a la importación y recargos a que hubiere lugar”.

De acuerdo con la Asociación Latinoamérica de Integración (ALADI), Zona Franca es un “régimen aduanero que permite recibir mercaderías en un espacio delimitado de un Estado, sin el pago de gravámenes a la importación, por considerarse que no se encuentran en el territorio aduanero, y donde no están sujetas al control habitual de la aduana. La naturaleza de las operaciones a que pueden someterse las mercaderías en el interior de una zona franca determina que puede ser calificada como zona franca comercial o industrial.

Según el International Trade Centre UNCTAD/WTO (ITC), las "Zonas Francas pertenecen al territorio geográfico y económico de un país, pero no a su territorio aduanero. A los efectos de las estadísticas del comercio se registran las transacciones entre el territorio aduanero y las zonas francas. Las zonas francas pueden ser comerciales (tiendas libres de impuestos) o francas industriales“. 

En el estudio “Zonas Francas, comercio y desarrollo en América Latina y El Caribe. Análisis crítico de sus oportunidades y desafíos”, Jaime Granados y Alejandro Ramos Martínez señalan: “La inteligencia de mercado y la colaboración en el diseño presentan problemas más desafiantes y a la vez las oportunidades más emocionantes. Los desafíos se encuentran en la construcción de relaciones con socios y la creación de alianzas que protegen la propiedad intelectual y permiten la transferencia de conocimiento del mercado local, lo que puede favorecer la innovación.

La transferencia de inteligencia del mercado requiere socios que puedan interpretar las tendencias locales y traducir ese conocimiento en información útil para los ingenieros de diseño. Este proceso requerirá de un grupo de talentos en las actividades de adherir valor en las ZF.

En pocas palabras, cuanto más nos acercamos al cliente, más habilidades se necesitan y mejores pueden ser las oportunidades de empleo para la población local si esas necesidades pueden satisfacerse.

En resumen, las ZF pueden desempeñar un papel importante para el desarrollo económico, la transferencia de conocimiento y atracción de tecnología, al ser éstas, áreas que permiten añadir valor, estrechar los vínculos de proveeduría e incrementar las capacidades y competencias locales.

En lo que toca a la innovación, ella será necesaria en las plataformas de manufactura, que al utilizar las estrategias de post-ponement maximizan los beneficios de fabricación vinculándose a la demanda del mercado”.

Con este previo, anticipo el artículo que publicaré en la siguiente edición, abordando el tema: “Las zonas francas y su importancia estratégica en el contexto de los corredores bioceánicos, binacionales y multinacionales”.

Zonas Francas en Sudamérica por País

ARGENTINA

§  Bioceánica
§  Zona Franca del Chaco
§  Buenos Aires Zona Franca La Plata S.A.
§  Consorcio Zona Franca Tucumán S.A.
§  Mendoza Zona Franca S.A.
§  Zona Franca Bahía Blanca (Cnel. Rosales)
§  Zona Franca Caleta Olivia (Santa Cruz)
§  Zona Franca Catamarca (Tinogasta)
§  Zona Franca Chamical (La Rioja)
§  Zona Franca Comodoro Rivadavia S.A.
§  Zona Franca Concepción del Uruguay
§  Zona Franca Corrientes (Paso de los Libres)
§  Zona Franca de Córdoba (ZOFRACOR S.A.)
§  Zona Franca de Río Negro (Sierra Grande)
§  Zona Franca Formosa (Clorinda)
§  Zona Franca Frías (Santiago del Estero)
§  Zona Franca General Pico La Pampa
§  Zona Franca Justo Daract (San Luis)
§  Zona Franca La Puna (Jujuy)
§  Zona Franca Misiones (Pto. Iguazú)
§  Zona Franca Perico (Jujuy)
§  Zona Franca Río Gallegos (Santa Cruz)
§  Zona Franca Salta (General Güemes)
§  Zona Franca San Juan (Jachal)
§  Zona Franca Santafesina S.A. (Villa Constitución)
§  Zona Franca Villa Unión (La Rioja)
§  Zona Franca Zapala (Neuquén)

BOLIVIA

§  Zoframaq
§  Zona Franca Cochabamba (ZOFRACO)
§  Zona Franca Comercial El Alto
§  Zona Franca Comercial Santa Cruz
§  Zona Franca Desaguadero
§  ZOFRADESA
§  Zona Franca Puerto Aguirre
§  Zona Franca Yacuiba (ZOFRY)

BRASIL

§  Zona de Procesamiento de Exportación de Río Grande
§  Zona Franca de Manaos (SUFRAMA)

COLOMBIA

§  Zona Franca Bogotá
§  Zona Franca de Barranquilla
§  Zona Franca de La Candelaria
§  Zona Franca de Santa Marta
§  ZOFRASA
§  Zona Franca Industrial de Bienes y Servicios de Cartagena
§  ZOFRANCA - Zona Franca Industrial de Bienes y Servicios de Río negro Antioquia
§  Zona Franca Palmaseca

CHILE

§  Zona Franca de Iquique (Zofri)
§  Zona Franca de Punta Arenas (ZonAustral)

PERÚ

§  Ceticos ILO - Zona de Tratamiento Especial
§  Comercial de Tacna (ZOTAC)

URUGUAY

§  Zona Franca Colonia Suiza
§  Zona Franca de Colonia
§  Zona Franca de Florida
§  Zona Franca Libertad
§  Zona Franca Montevideo
§  Zona Franca Nueva Palmira
§  Zona Franca Río Negro
§  Zona Franca Rivera
§  Zona Franca San José

VENEZUELA

§  Zona Franca Industrial de Paraguaná 


Fuente: Revista Inbound Logistics LATAM 

(1) Ricardo Ernesto Partal Silva es Presidente de la Organización Mundial de Ciudades y Plataformas Logísticas (OMCPL), Secretario del Centro Profesional de Actividades Logísticas de Argentina (CEPAL), Director Ejecutivo y autor de Integración Empresarial por Corredores Bioceánicos. Se le puede localizar en rutalogica@gmail.com








domingo, 11 de septiembre de 2016

Divulgación. Hoy: Lecturas atrayentes y seductoras 1

John C. Bogle y su “Triunfe con Integridad”

En entregas anteriores he comentado que, con la intención de amenizar, entretener, interesar, conocer o presentar diversos temas que pueden resultar novedosos, desconocidos o, simplemente, atractivos; iré alternando junto con mis notas, comentarios y propuestas, algunos de estos temas: Notables de la Historia; Imágenes Fascinantes; Videos Asombrosos; Puertos y Paseos Portuarios del Mundo; Comidas Saludables y Bienestar; Los Orígenes de …; Lugares para Viajar; Sabía Usted Que…; Personajes de la Humanidad; Lecturas atrayentes y seductoras; y otros.

En el capítulo de Divulgación de hoy le haremos una visita a John C. Bogle, un hombre de negocios que, además de su éxito en el mundo de las inversiones, ha escrito libros que muestran una particular visión de la economía buscando un equilibrio entre el interés por ganar dinero y valores cualitativos como la ética, la integridad y la confianza.

A continuación, transcribimos un artículo corto de este autor, con el que me identifico, por su enfoque, porque toca de cerca mi profesión y porque, en mi caso, es como pienso. Espero que les guste.

Demasiada contabilidad, poca confianza

Albert Einstein fue único como físico teórico (salvo, probablemente, Sir Isaac Newton). Es probable que ningún otro ser humano en la Historia haya hecho más para cuantificar los aparentemente insondables misterios del Universo. Pero él no se preocupaba mucho por las matemáticas y decía:

“No te alarmes por tus dificultades en matemáticas. Te aseguro que las mías son aún mayores”. Sin duda Einstein entendía bien los límites de la cuantificación y las limitaciones de la mente al querer avanzar en nuestro entendimiento de cómo funciona el mundo. Un letrero que colgaba en su oficina del Instituto de Estudios Avanzados en Princeton, New Jersey, se aplica de igual manera a todas las búsquedas humanas, incluyendo la ciencia:

“No todo lo que cuenta se puede contar, y no todo lo que se puede contar, cuenta”.

Esa norma también se aplica a lo concerniente a los asuntos de negocios. Desde luego, siendo el padre de la relatividad, Einstein debe ser tomado en términos relativos. En ningún negocio se puede confiar todo y no contar con nada. Como tampoco se puede contarlo todo sin confiar nada. Todo es cuestión de equilibrio, aunque mis propios instintos me llevaron a depender mucho menos en contar y más en confiar. Las estadísticas en gráficos, tablas y cuadros se pueden usar para probar casi cualquier cosa en los negocios, pero los valores no calificables pueden permanecer firmes como roca.

Durante mi segundo año en la Universidad de Princeton, en 1948, esa lección comenzó a fijarse en mi cerebro. Fue ahí donde comenzó mi interés por la Economía, al estudiar la primera edición de Paul Samuelson, “Economics: An Introductory Analysis”. En ese entonces, la economía era altamente conceptual y tradicional. Nuestro estudio cubría la teoría económica y a los filósofos mundanos del Siglo XVIII como Adam Smith, John Stuart Mill, John Maynard Keynes y similares.

El análisis cuantitativo, según los estándares de hoy, brillaba por su ausencia. Mi recuerdo es que el cálculo ni siquiera era una asignatura requerida. (Desde luego, los “matemáticos”, aquellos estrategas de cálculo que han inundado el sector financiero en las últimas décadas, y cuyo registro de seguimientos en la reciente recesión del mercado ha sido muy errático, todavía no habían ingresado a la industria).

No sé si darle crédito o culpar a la primera calculadora electrónica por dar inicio al cambio abismal en el estudio de cómo funcionan las economías y los mercados. Pero con la llegada de la increíblemente poderosa computadora personal de la actualidad y el comienzo de la Era de la Información, la aritmética hoy está en la silla, montando la economía. El excelente consejo de Einstein parece haber sido olvidado hace mucho tiempo: si no puedes contarlo, parece que no importa.

No estoy de acuerdo con ese silogismo. Sin duda creo firmemente que asumir que lo que no tiene medida no es muy importante, es equivalente a la ceguera. Pero antes de meterme en las dificultades de medir, por no decir tratar de medir lo inmensurable - elementos como la confianza, la sabiduría, el carácter, los valores éticos y los corazones y las almas de los seres humanos que juegan un papel principal en toda actividad económica-, quiero discutir las falacias de algunas de las medidas populares de la actualidad y los problemas que el gobierno, las finanzas y los negocios han creado para los inversionistas y la sociedad contemporánea.

Hoy en día, en nuestra sociedad, en la economía y en las finanzas, depositamos mucha confianza en los números. Los números no son la realidad. En el mejor de los casos son un pálido reflejo de ella. En el peor de los casos, son una desagradable distorsión de
las verdades que buscamos medir. Pero el daño no se detiene ahí.

No sólo confiamos mucho en los datos históricos económicos y del mercado, nuestra parcialidad optimista también nos conduce a interpretar equivocadamente la información y darle el crédito que pocas veces merece. Al adorar en el altar de los números y hacer a un lado lo inmensurable, hemos creado una economía numérica que fácilmente puede socavar la real.

El autor y su obra
La restauración del "sentido común" en el mundo de las inversiones

John Clifton "Jack" Bogle  nació el 8 de mayo de 1929 en el municipio de Montclair, condado de Essex, Nueva Jersey (otros dicen en Verona, en el mismo condado). 

Como todos los niños de esa época, fue criado en una familia afectada por la Gran Depresión. Estudió en las universidades de prestigio a causa de becas ganados y en 1951 se graduó en la Universidad de Princeton, donde obtuvo la Licenciatura en Economía.

Es el fundador y CEO retirado de The Vanguard Group, que es uno de los mayores fondos de pensiones del mundo. Creada en 1975, esta sociedad estadounidense de fondos de inversión tiene su sede en MalvernPensilvania, mueve más de 300.000 billones de dólares y tiene intereses en cerca de 70 compañías, entre ellas Monsanto, Time Warner, Dow Chemical y Apple.

Su libro de 1999 “El sentido común en fondos mutuos: nuevos imperativos para el inversor inteligente” se convirtió en un éxito de ventas y es considerado un clásico dentro de la comunidad de inversiones.

Logo de The Vanguard Group
A lo largo de su legendaria carrera, John C. Bogle, fundador de Vanguard Mutual Fund Group y creador del primer índice de fondos de inversión, ha ayudado a los inversores a amasar sus fortunas de manera apropiada y ha promovido incansables campañas para restaurar el sentido común en el mundo de las inversiones. Al mismo tiempo, Bogle nos advierte qué tan destructiva puede llegar a ser la obsesión por obtener éxito financiero.

Inspirado en gran medida por sus cientos de conferencias dirigidas a grupos de profesionales y estudiantes universitarios, Bogle escribe Triunfe con integridad”, donde consigue poner este dilema en la perspectiva adecuada.

Parafraseando a Kurt Vonnegut, este libro busca “contagiar nuestra mente con un poquito de humanidad”. Bogle nos dice, desde su consideración, qué en realidad es “suficiente” en lo relacionado con el dinero, los negocios y la vida. Además, argumenta que el mundo de las finanzas está enmarcado por muchos costos y no por los suficientes valores; por demasiadas especulaciones y no por las suficientes inversiones; por mucha complejidad sobre especulaciones de posibles ventas y no por la suficiente confianza y camaradería; así mismo, nuestra sociedad también ha terminado por obsesionarse en exagerada medida con el tema del carisma y el bienestar financiero y no lo suficiente con el carácter y sabiduría del ser humano.

Triunfe con integridad está escrito en un estilo directo y fácil, sirve de inspiración y, a la vez, le ayuda al lector a esclarecer sus puntos de vista sobre estos temas. Bogle brinda su incomparable perspectiva sobre el dinero, los valores que deberíamos imitar en nuestro andar profesional y de negocios, y nos exhorta en lo que deberíamos considerar como los verdaderos tesoros de nuestra vida.


El libro está disponible “on line” en diversas editoriales: Panamericana, Amazon, Taller del Éxito, y tiene un precio de U$S 15,95.









jueves, 8 de septiembre de 2016

Una ficción que viene “de perilla”

La película “El Ciudadano Ilustre” demuestra que “nadie es profeta en su tierra”.

Antes de comentar la reflexión pretendida en esta nota, y como siempre está bueno aprender sobre algo que tal vez no sabemos, aunque lo hayamos dicho muchas veces, quiero decir que la expresión “de perilla” o “de perillas” es de origen español y se suele utilizar para indicar que algo o alguien nos viene oportuno, genial, bárbaro, “al pelo” (adecuado, apropiado), o fenómeno, o “como anillo al dedo”.

¿Y de dónde viene? La perilla a la que se refiere la expresión es una de las piezas que componen una silla de montar y que está situada en la parte delantera de ésta. Es una especie de agarradera a la cual se agarran los jinetes poco experimentados o que siempre está accesible para quien, aunque sepa cabalgar, se enfrente a una situación inesperada. Es común ver a los jinetes y vaqueros tener la mano agarrada a este saliente de la silla de montar.

“Me viene de perillas” también se suele usar para decir que “ganas no me faltan” para decir o hacer algo.

Pues bien, parece que este reciente suceso cinematográfico puede servir para reflejar, con ácida crudeza, una de las particularidades del “ser argentino” que no le hace nada bien a la existencia de una sociedad ordenada, solidaria, tolerante, reconocedora del talento ajeno, capaz de admirar el suceso de otro con grandeza y generosidad, no transgresora en el sentido del respeto por los demás. En resumen, parece que esta película, para estos fines, viene “de perilla”.

La ficción

La película “El ciudadano ilustre”, dirigida por Gastón Duprat y Mariano Cohn, bajo un guion de Andrés Duprat, tiene como personaje principal a Daniel Mantovani (Oscar Martínez). Se trata de un escritor argentino que vive en Europa desde hace más de tres décadas, consagrado mundialmente por haber obtenido el premio Nobel de Literatura.

Sus novelas se caracterizan por retratar la vida en Salas, un pequeño pueblo de Argentina en el que nació y al que no ha regresado desde que era un joven con aspiraciones de escritor.

Entre la numerosa correspondencia que recibe diariamente le llega una carta de la municipalidad de Salas en la que lo invitan a recibir el máximo reconocimiento del pueblo: la medalla de Ciudadano Ilustre. Sorprendentemente, y a pesar de sus importantes obligaciones y compromisos, Daniel decide aceptar la propuesta y regresar de incógnito por unos pocos días a su pueblo.
El viaje tendrá para Daniel múltiples aristas: será el regreso triunfal al pueblo que lo vio nacer, un viaje al pasado en el que se reencontrará con viejos amigos, amores y paisajes de juventud, pero sobre todo será un viaje al corazón mismo de su literatura, a la fuente de sus creaciones e inspiración.
Una vez allí, el escritor constatará tanto las afinidades que aún lo unen a Salas como las insalvables diferencias que lo transformarán rápidamente en un elemento extraño y perturbador para la vida del pueblo.
La calidez pueblerina desaparece al mismo tiempo que las controversias se multiplican, llegando a un punto sin retorno que revela dos formas irreconciliables de ver el mundo.
Dicen los comentarios que “El ciudadano ilustre pone en escena varios debates vivos en la Argentina y en el mundo. Uno de ellos es el rechazo a la mirada externa y crítica que representa el protagonista, un escritor exiliado hace décadas en Europa, frente a la defensa nacionalista de sus coterráneos. La vida apacible, la exaltación de lo propio y la mirada campechana son un estilo de vida aceptable en un pueblo de provincia, pero para este escritor cosmopolita suponen la negación de una sociedad a cualquier idea de progreso”.
“Daniel Mantovani encarnará, al mismo tiempo, la gran satisfacción y orgullo que supone para su pueblo natal tener una figura reconocida mundialmente, y el creciente rechazo que se irá develando a medida que sus habitantes, inicialmente fascinados con su visita, lo vaya conociendo un poco más”.
Dicen que, a partir de allí, la fascinación mutará en desprecio a medida que vayan conociendo sus ideas y posiciones y, sobre todo, cuando se comience a difundir el contenido de sus novelas, que retratan críticamente la vida pueblerina de Salas, haciendo realidad la máxima de que "nadie es profeta en su tierra".
A esta altura debo decir, a los fines de mi comentario, que el cambio de postura de los coterráneos de su pueblo se lo gana también, por mérito y actitudes propias, el propio personaje, pero eso no significa que no represente también una pintura, en el tono del género denominado “comedia dramática”, de las clásicas “miserias” que, a veces, dispensamos a las personas que tenemos más cerca.

No en vano están los dichos “pueblo chico, infierno grande” o éste aquí reflejado de “nadie es profeta en su tierra”.

La realidad

Para contrarrestar esta mirada crítica se me dirá que “hay mucha gente buena” que no piensa ni actúa así. Por supuesto que la hay. Y, por suerte, creo que son una mayoría.

Pero no me digan que no hay bastante de lo otro en nuestra sociedad. Cuánto nos cuesta reconocer el talento, el mérito, el conocimiento o, simplemente, las buenas cosas que hay en los demás. Y no nos hagamos fácilmente los “buenitos” diciéndonos a nosotros mismos: “yo no soy así”. Ojalá que sea así, pero si no lo es, si nos miramos para adentro y vemos que, siempre o de vez en cuando, nos salen la envidia, los celos, el individualismo, o sólo el silencio, para otros que sabemos que se han ganado nuestro reconocimiento o estímulo; entonces tengamos la honestidad de revisar nuestro comportamiento y “darle al césar lo que es del césar”.

El empleador o el jefe reconociendo a un empleado que ha hecho las cosas bien, la valoración de aquellos que se sacrifican para hacer el bien a otros en lo social, el aplauso a quienes han creado o realizado cosas que han resultado buenas para el conjunto, el gesto de grandeza que significa reconocer al otro sin retaceos ni mezquindad.

Por más que, en una actitud de rebeldía, nos neguemos a reconocerlo, me parece que hay una “cuotita” de envidia o celo escondida por allí que nos nubla la posibilidad de tener esa visión de grandeza. Por algo la Grandeza es una virtud y la envidia es un pecado capital.

Daniel Colombo escribió: “Nunca grites tu felicidad tan alto. La envidia tiene el sueño muy liviano…”. También hay una buena que dice: “la envidia es el homenaje que la mediocridad le rinde al talento”.

En un nivel más vulgar, cuando alguien se siente amenazado, existe la expresión “éste me quiere serruchar el piso”.

Creo que existe una relación inversamente proporcional entre la capacidad que tiene una persona de sentir que vale por sí misma, sin necesitar de la envidia o el celo por los demás, y la capacidad de desarrollar esa envidia o celo, como resultado de su propia debilidad o falta de confianza.

Creo que, cuanto mayor es la autoestima que siente una persona, menor es su tendencia a desarrollar esos malos sentimientos que, primero dañan a su dueño y luego perjudican a su entorno.

Una curiosa excepción son los deportistas. También suele ocurrir con los artistas populares. En este caso se generan idolatrías muy fuertes y, en general, sin mezquindad. ¿Por qué será? ¿Será porque ese tipo de talentos nos significan que son habilidades difícilmente alcanzables para nosotros? ¿Será porque su brillo no nos quita espacio ya que en esas capacidades sabemos que no tenemos otra que ser espectadores? ¿Será porque son héroes lejanos aunque hayan salido de nuestra propia tierra? Pregúnteselo y trate de darse su propia respuesta.

Conclusión

Sólo sé que conozco y he visto de estas cosas. Y estoy seguro que usted también. Como seres humanos que somos, todas estas cosas nos pasan, voluntaria o involuntariamente.

Somos generosos y solidarios, a veces, y mezquinos en otras.

La cuestión es, primero si tenemos conciencia que nos pasa, y segundo, si tenemos la valentía o, al menos, la honestidad interior de intentar corregirlo.

Yo lo pienso y lo expreso aquí y que Dios me exima de los celos y la envidia. Usted puede disentir conmigo y tiene toda la libertad de hacérmelo saber o expresarlo en el lugar que le parezca.

También tengo el convencimiento que muchos que lean esto dirán o pensarán que no se sienten reflejados en estas categorías de disvalores.  Pues, en buena hora y ojalá que sean todos.

Pero como también se dice muy comúnmente, “al que le quepa el sayo, que se lo ponga”.











miércoles, 7 de septiembre de 2016

Para cuidar el bolsillo familiar

Precios Cuidados
Renovación desde el 7 de setiembre de 2016 al 6 de enero de 2017

Por su importancia para la vida cotidiana de todos los argentinos y, en este caso, para los bonaerenses, publicamos la nueva LISTA DE PRECIOS CUIDADOS recientemente lanzada por el Ministerio de Producción de la Nación.

Se la encuentra en numerosos portales de medios de comunicación, con las listas que se han acordado para 530 productos, divididas en 5 regiones:

AMBA
PROVINCIA DE BUENOS AIRES
CENTRO/CUYO
NEA/NOA
PATAGONIA

El portal del Ministerio tiene, además, los diferentes supermercados adheridos al acuerdo, los faltantes informados y los reemplazos acordados.

Y el teléfono 0800-666-1518 para comunicarte si no encontrás algún producto.

Como un aporte más a su difusión, lo incluyo en el Blog para quienes lo siguen.

Las listas están agrupadas alfabéticamente por tipo de productos y dentro de cada clase, se detallan también alfabéticamente los productos en particular.



De la siguiente manera:

Alimentos Congelados
Almacén
Bebés
Bebidas con alcohol
Bebidas sin alcohol
Carnes y Procesados
Fiambrería
Frutas y Verduras
Galletitas
Lácteos
Librería
Limpieza
Pan Fresco
Pastas y Tapas
Perfumería y Cuidado Personal



Las listas incluían también, dentro de las denominadas “comidas saludables”, 4 artículos fabricados con la licencia “Cormillot”. Ante numerosas críticas aparecidas en las redes sociales, relacionadas con que hoy el Dr. Alberto Cormillot forma parte del gobierno, tales productos fueron retirados.
  

Francisco Cabrera
Ministro de Producción


En la práctica, puede ser útil que usted revise la lista para encontrar los productos que compra habitualmente y los anote, para que, cuando luego va su comercio o supermercado habitual, pueda verificarlos.


Me disculpo por la obviedad, y le deseo que tenga buenas compras.
  







martes, 6 de septiembre de 2016

Divulgación. Hoy: Lugares para Viajar 1

El Puente del Inca

Si visita la provincia de Mendoza y excursiona camino al Cristo Redentor, o va camino a Chile, se tiene que detener en este lugar mágico.

Puente del Inca es una localidad de la provincia de Mendoza, ubicada en el departamento Las Heras, al noroeste de la provincia, en el oeste de la Argentina. Debe su nombre al Puente del Inca, una formación rocosa que forma un puente natural sobre el río Las Cuevas. 

Esta curiosa geoforma, unida a un abandonado hotel de baños termales, lo han convertido en un punto turístico destacado, actualmente considerado un Área Natural protegida provincial.



Se encuentra a una altitud de 2700 msnm, sobre la Cordillera de los Andes y entre los cerros Banderita Norte y Banderita Sur, en el Departamento Las Heras, distrito Las Cuevas. 

Dista 183 km de la Ciudad de Mendoza por la ruta 7, cerca del paso a Chile, y de la entrada principal del Parque Provincial Aconcagua.

En la época Colonial fue paso obligado de viajeros y correos a Chile y del Ejército de los Andes en la campaña de 1817.



A la altura del puente, en la margen derecha del río, se alojan cinco fuentes termales del mismo tipo pero con diferentes componentes salinos y temperaturas que van desde los 33 hasta los 38 °C. Las mismas se denominan: Venus, Marte, Saturno, Mercurio y Champagne. Se considera que el agua posee propiedades curativas y anti-estrés.