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viernes, 28 de octubre de 2016

Divulgación. Hoy: De todo, un poco. Parte 1

Recopilaciones desde Facebook

Desde el comienzo de las publicaciones en mi Blog incorporé notas bajo el título “Divulgación”, con la intención de amenizar, entretener, interesar, conocer o presentar diversos temas que pueden resultar novedosos, desconocidos o, simplemente, atractivos.

Están recopilados bajo distintos temas como: Notables de la Historia; Imágenes Fascinantes; Puertos y Paseos Portuarios del Mundo; Comidas Saludables; ¿Sabía Usted Que?; Lecturas Atrayentes y Seductoras; Lugares para Viajar; Personajes de la Humanidad; Lo Que Vale la Pena Saber; y otros.

Cuando son comentarios o curiosidades cortas he utilizado Facebook para difundirlas.

Hoy hago una pausa en las notas sobre temas un poco más densos, condenso aquí una recopilación y las incorporo al Blog:

Dos potencias se saludan

Albert Einstein le dice a Charles Chaplin:

- Lo que más admiro de tu arte es la universalidad. Tú no dices una palabra, pero todo el mundo te entiende.
Y Carlitos le contesta:

- Verdad. Pero tu gloria es aún mayor. Todo el mundo te admira cuando nadie te entiende.



A Pulitzer le hubiera encantado

Qué visión la del New York Times!

El día que liberaron a Adolf Hitler de prisión, en diciembre de 1924, publicó “No hay más razones para temer”. Y tituló “Hitler domesticado por la prisión”. 

Se habrá rectificado luego?



MGM presenta



El león de la Metro filmado en 1928 para el inicio de los créditos en pantalla. Si lo habremos visto rugir.








Ana de los casi 1.000 días de encierro

Una foto poco conocida de Ana Frank, parada frente a la oficina de su padre en Amtersdam, en 1934.

Trágico destino le esperaba pocos años después, a quien se hizo mundialmente recordada por el diario personal que dejó escrito, relatando la experiencia con su familia.



Cambian los medios, pero no los hábitos

Premonitorio. Esta foto se publicó hace 60 años bajo el comentario: "Toda esta tecnología nos está haciendo antisociales". Hoy cambiamos por celulares.



Los primeros

Vista del Estadio de la Primera Edición de los Juegos Olímpicos Modernos, en Atenas, Grecia, 1896.



Un genio triste

Dijo la revista Life que Einstein le confesó a su terapeuta: "Happiness in intelligent people is the rarest thing I know." ("La felicidad en la gente inteligente es la cosa más rara que conozco"). 

Qué opinás?



El que toma no conduce

Así se llevaban detenido a los que conducían alcoholizados en 1920 (The booking cage).



Jarabe de coca

Así se vendía el jarabe de Coca-Cola en 1906 (Coca-Cola Syrup).



“Selfies” eran las de antes

Las "selfies" han estado con nosotros desde hace un tiempo. 

Fotógrafo del Museo de la Ciudad de Nueva York sacándose una con sus amigos en 1920.



Multitud

Lo que cualquier político del mundo soñaría para dar un discurso.

Impresionante foto aérea de Woodstock en 1969.



El saber ocupaba mucho lugar

El primer equipo de computación de Londres. Al momento, era el más rápido en el mundo a 1 MHz. Mayo de 1950.



No trabajar oyendo la radio

El Aislador, un casco inventado en 1925 que fomenta la atención y concentración.


En la foto publicitaria, el autor trabajando en su estudio privado ayudado por el aislador. Y dice: eliminando los ruidos exteriores, el trabajador puede concentrarse con facilidad sobre el tema que tiene entre manos.



Genio para oír, más que para ver

Fryderyk Franciszek Chopin fue un compositor y virtuoso pianista polaco-francés considerado como uno de los más importantes de la historia y uno de los mayores representantes del Romanticismo musical.

Hay numerosos retratos y dibujos, pero dicen que esta es la única fotografía de Frédéric Chopin. Se cree que fue tomada en 1849, poco antes de su muerte, por el fotógrafo Louis-Auguste Bisson. Nació en 1810 y murió en 1849, con sólo 39 años.



De los uniformes a los perfumes

Hugo Boss es una casa de moda de lujo alemana, fundada en 1924 en Metzingen, cerca de Stuttgart, por Hugo Ferdinand Boss.

Se unió al Frente Alemán del Trabajo (Deutsche Arbeitsfront) en 1936, a la Asociación de Protección del Aire del Reich (Reichsluftschutzbund) en 1939, a la organización del Bienestar Popular Nacional Socialista.

Fue proveedor de uniformes a la Sturmabteilung, las SS, la Juventud Hitleriana, el Cuerpo de Motoristas Nacional-socialistas y a otras organizaciones del partido nazi.

Para satisfacer la demanda en los últimos años de la guerra, Boss utilizó de 30 a 40 mil prisioneros de guerra y unos 150 mil trabajadores forzados.

En 1946 fue despojado de su derecho de voto, su capacidad para manejar un negocio y le fue impuesta una sanción “muy fuerte” de 100.000 marcos. Murió en 1948, pero su negocio sobrevivió.

En 1993 Hugo Boss creó “Baldessarini” como su marca de lujo de alto nivel para caballero. La empresa también decidió experimentar con la ropa femenina, y en 2000, presentó la primera colección de “Boss Woman”.




Seguimos en la Parte 2...


domingo, 11 de septiembre de 2016

Divulgación. Hoy: Lecturas atrayentes y seductoras 1

John C. Bogle y su “Triunfe con Integridad”

En entregas anteriores he comentado que, con la intención de amenizar, entretener, interesar, conocer o presentar diversos temas que pueden resultar novedosos, desconocidos o, simplemente, atractivos; iré alternando junto con mis notas, comentarios y propuestas, algunos de estos temas: Notables de la Historia; Imágenes Fascinantes; Videos Asombrosos; Puertos y Paseos Portuarios del Mundo; Comidas Saludables y Bienestar; Los Orígenes de …; Lugares para Viajar; Sabía Usted Que…; Personajes de la Humanidad; Lecturas atrayentes y seductoras; y otros.

En el capítulo de Divulgación de hoy le haremos una visita a John C. Bogle, un hombre de negocios que, además de su éxito en el mundo de las inversiones, ha escrito libros que muestran una particular visión de la economía buscando un equilibrio entre el interés por ganar dinero y valores cualitativos como la ética, la integridad y la confianza.

A continuación, transcribimos un artículo corto de este autor, con el que me identifico, por su enfoque, porque toca de cerca mi profesión y porque, en mi caso, es como pienso. Espero que les guste.

Demasiada contabilidad, poca confianza

Albert Einstein fue único como físico teórico (salvo, probablemente, Sir Isaac Newton). Es probable que ningún otro ser humano en la Historia haya hecho más para cuantificar los aparentemente insondables misterios del Universo. Pero él no se preocupaba mucho por las matemáticas y decía:

“No te alarmes por tus dificultades en matemáticas. Te aseguro que las mías son aún mayores”. Sin duda Einstein entendía bien los límites de la cuantificación y las limitaciones de la mente al querer avanzar en nuestro entendimiento de cómo funciona el mundo. Un letrero que colgaba en su oficina del Instituto de Estudios Avanzados en Princeton, New Jersey, se aplica de igual manera a todas las búsquedas humanas, incluyendo la ciencia:

“No todo lo que cuenta se puede contar, y no todo lo que se puede contar, cuenta”.

Esa norma también se aplica a lo concerniente a los asuntos de negocios. Desde luego, siendo el padre de la relatividad, Einstein debe ser tomado en términos relativos. En ningún negocio se puede confiar todo y no contar con nada. Como tampoco se puede contarlo todo sin confiar nada. Todo es cuestión de equilibrio, aunque mis propios instintos me llevaron a depender mucho menos en contar y más en confiar. Las estadísticas en gráficos, tablas y cuadros se pueden usar para probar casi cualquier cosa en los negocios, pero los valores no calificables pueden permanecer firmes como roca.

Durante mi segundo año en la Universidad de Princeton, en 1948, esa lección comenzó a fijarse en mi cerebro. Fue ahí donde comenzó mi interés por la Economía, al estudiar la primera edición de Paul Samuelson, “Economics: An Introductory Analysis”. En ese entonces, la economía era altamente conceptual y tradicional. Nuestro estudio cubría la teoría económica y a los filósofos mundanos del Siglo XVIII como Adam Smith, John Stuart Mill, John Maynard Keynes y similares.

El análisis cuantitativo, según los estándares de hoy, brillaba por su ausencia. Mi recuerdo es que el cálculo ni siquiera era una asignatura requerida. (Desde luego, los “matemáticos”, aquellos estrategas de cálculo que han inundado el sector financiero en las últimas décadas, y cuyo registro de seguimientos en la reciente recesión del mercado ha sido muy errático, todavía no habían ingresado a la industria).

No sé si darle crédito o culpar a la primera calculadora electrónica por dar inicio al cambio abismal en el estudio de cómo funcionan las economías y los mercados. Pero con la llegada de la increíblemente poderosa computadora personal de la actualidad y el comienzo de la Era de la Información, la aritmética hoy está en la silla, montando la economía. El excelente consejo de Einstein parece haber sido olvidado hace mucho tiempo: si no puedes contarlo, parece que no importa.

No estoy de acuerdo con ese silogismo. Sin duda creo firmemente que asumir que lo que no tiene medida no es muy importante, es equivalente a la ceguera. Pero antes de meterme en las dificultades de medir, por no decir tratar de medir lo inmensurable - elementos como la confianza, la sabiduría, el carácter, los valores éticos y los corazones y las almas de los seres humanos que juegan un papel principal en toda actividad económica-, quiero discutir las falacias de algunas de las medidas populares de la actualidad y los problemas que el gobierno, las finanzas y los negocios han creado para los inversionistas y la sociedad contemporánea.

Hoy en día, en nuestra sociedad, en la economía y en las finanzas, depositamos mucha confianza en los números. Los números no son la realidad. En el mejor de los casos son un pálido reflejo de ella. En el peor de los casos, son una desagradable distorsión de
las verdades que buscamos medir. Pero el daño no se detiene ahí.

No sólo confiamos mucho en los datos históricos económicos y del mercado, nuestra parcialidad optimista también nos conduce a interpretar equivocadamente la información y darle el crédito que pocas veces merece. Al adorar en el altar de los números y hacer a un lado lo inmensurable, hemos creado una economía numérica que fácilmente puede socavar la real.

El autor y su obra
La restauración del "sentido común" en el mundo de las inversiones

John Clifton "Jack" Bogle  nació el 8 de mayo de 1929 en el municipio de Montclair, condado de Essex, Nueva Jersey (otros dicen en Verona, en el mismo condado). 

Como todos los niños de esa época, fue criado en una familia afectada por la Gran Depresión. Estudió en las universidades de prestigio a causa de becas ganados y en 1951 se graduó en la Universidad de Princeton, donde obtuvo la Licenciatura en Economía.

Es el fundador y CEO retirado de The Vanguard Group, que es uno de los mayores fondos de pensiones del mundo. Creada en 1975, esta sociedad estadounidense de fondos de inversión tiene su sede en MalvernPensilvania, mueve más de 300.000 billones de dólares y tiene intereses en cerca de 70 compañías, entre ellas Monsanto, Time Warner, Dow Chemical y Apple.

Su libro de 1999 “El sentido común en fondos mutuos: nuevos imperativos para el inversor inteligente” se convirtió en un éxito de ventas y es considerado un clásico dentro de la comunidad de inversiones.

Logo de The Vanguard Group
A lo largo de su legendaria carrera, John C. Bogle, fundador de Vanguard Mutual Fund Group y creador del primer índice de fondos de inversión, ha ayudado a los inversores a amasar sus fortunas de manera apropiada y ha promovido incansables campañas para restaurar el sentido común en el mundo de las inversiones. Al mismo tiempo, Bogle nos advierte qué tan destructiva puede llegar a ser la obsesión por obtener éxito financiero.

Inspirado en gran medida por sus cientos de conferencias dirigidas a grupos de profesionales y estudiantes universitarios, Bogle escribe Triunfe con integridad”, donde consigue poner este dilema en la perspectiva adecuada.

Parafraseando a Kurt Vonnegut, este libro busca “contagiar nuestra mente con un poquito de humanidad”. Bogle nos dice, desde su consideración, qué en realidad es “suficiente” en lo relacionado con el dinero, los negocios y la vida. Además, argumenta que el mundo de las finanzas está enmarcado por muchos costos y no por los suficientes valores; por demasiadas especulaciones y no por las suficientes inversiones; por mucha complejidad sobre especulaciones de posibles ventas y no por la suficiente confianza y camaradería; así mismo, nuestra sociedad también ha terminado por obsesionarse en exagerada medida con el tema del carisma y el bienestar financiero y no lo suficiente con el carácter y sabiduría del ser humano.

Triunfe con integridad está escrito en un estilo directo y fácil, sirve de inspiración y, a la vez, le ayuda al lector a esclarecer sus puntos de vista sobre estos temas. Bogle brinda su incomparable perspectiva sobre el dinero, los valores que deberíamos imitar en nuestro andar profesional y de negocios, y nos exhorta en lo que deberíamos considerar como los verdaderos tesoros de nuestra vida.


El libro está disponible “on line” en diversas editoriales: Panamericana, Amazon, Taller del Éxito, y tiene un precio de U$S 15,95.