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sábado, 8 de octubre de 2016

Divulgación. Hoy: Lecturas atrayentes y seductoras 3 y Lo Que Vale la Pena Ver 1

“Inferno. La historia del mundo es cada vez más caótica”. Novela y Película

El episodio de Divulgación de hoy hará “doblete” con dos categorías de esta serie, Lecturas atrayentes y seductoras y Lo Que Vale la Pena Ver, porque haré algunos comentarios sobre la novela “Inferno” de Dan Brown y sobre la película homónima, basada en ella, próxima a estrenarse.


Traer a colación esta nueva ficción, mezclada con realidades, creada por Dan Brown tiene que ver con algo que, sin saber nada todavía sobre la novela y la película, escribí en una nota reciente, dividida en 2 partes, llamada “Viejos y Nuevos Empleos: ¿estamos calificados?” , donde especulaba sobre el posible desafío que plantearán los avances en la tecnología y medicina, que alargarán la vida humana haciendo crecer a la población y la necesidad de alimentarla; y las máquinas “inteligentes” haciendo el trabajo de las personas, de modo que éstas no tendrán trabajo o no tendrán la necesidad de trabajar.

Y, si la han leído, recordarán que decía: “Parece que vamos hacia un mundo donde la gente vivirá más años, pero que tendrá o podrá trabajar menos. Que las máquinas harán las tareas físicas y los cálculos por nosotros, pero habrá que diseñar un sistema donde la riqueza generada derrame sobre la gente, que será mucha mayor cantidad y habrá que alimentarla, viviendo en una suerte de “estado de bienestar” donde la pobreza ya no exista”. “Te da la sensación que sólo estás recordando alguna película (calificada como fantasía o ciencia ficción). ¿La habrá imaginado un soñador o alguien con capacidades premonitorias?”

Y concluía diciendo: “Cuando estos “planetas”, que parecen contradictorios, se choquen me pregunto ¿qué hará la Naturaleza? Porque la historia de nuestro mundo, millonaria en años, nos ha enseñado que, más tarde o más temprano y en su sabiduría, busca poner las cosas en su lugar”.

Bueno, aunque me asusta la coincidencia temporal y el tema me “vuela la cabeza” (y espero que a vos también), parece que esta novela y película, con el dramatismo propio de una ficción que plantea cosas posibles, incursiona sobre este tremendo dilema.

La película

Inferno es una película estadounidense del género conocido como Suspenso. Está basada en la novela Inferno, de Dan Brown, y su estreno está previsto para el 14 de octubre de 2016. Fue dirigida por Ron Howard y protagonizada por Tom Hanks, convirtiéndose en una secuela de “El Código Da Vinci” y de “Ángeles y Demonios”. El rodaje empezó 27 de abril de 2015 en Venecia, Italia.

Recordemos que, tanto “El Código Da Vinci” como “Ángeles y Demonios”, son ficciones noveladas mezcladas con mucha información, personajes y hechos reales de la historia. En el caso de la primera, sobre la búsqueda del “Santo Grial” y del Priorato de Sión, organización secreta encargada de su custodia; y en el de la segunda, sobre una conspiración en el Vaticano pergeñada por una sociedad secreta llamada “Los Illuminati”, que existió o existe en la realidad. Esta última temática se relaciona mucho con la tercera novela de Dan Brown, “El Símbolo Perdido”, sobre la masonería y los orígenes de los Estados Unidos. Brown también es autor de “La Conspiración” y “La Fortaleza Digital”.

Producción, elenco, filmación y estreno

Ron Howard, Tom Hanks y Dan Brown
El 16 de julio de 2013, Sony Pictures Entertainment designó a Ron Howard para dirigir la cuarta novela de Dan Brown en la serie de apariciones del personaje de Robert Langdon, un profesor de simbología en Universidad de Harvard, protagonizado por Tom Hanks.
Con David Koepp como el escritor del guion, Imagine Entertainment fue elegida para la producción de la película y, para el 26 de agosto de 2014, Sony había finalizado el acuerdo con Howard y Hanks y fijaron el inicio de la producción en Italia en abril de 2015. Brian Grazer acompañó a Howard en la producción de la película.
El 2 de diciembre, Felicity Jones tuvo conversaciones que finalmente terminaron en su incorporación al elenco de la película, para protagonizar a Sienna Brooks, una doctora que ayuda en sus escapes a Langdon. 

El elenco, director y Dan Brown
El 17 de febrero de 2015, el estudio reveló todo el elenco confirmado para la película que, además de Hanks y Jones, incluyeron a Omar Sy en el papel de Christoph Bruder, cabeza del equipo SRS (sistema bioinformático Sequence Retrieval System); Ben Foster en el rol de Bertrand Zobrist, un transhumanista científico que intenta resolver el problema de la sobrepoblación del mundo; Irrfan Khan protagonizando a Harry "El Preboste" Sims, la cabeza de un Consorcio que ayuda a Zobrist en su misión; y  Sidse Babett Knudsen en el papel de Elizabeth Sinskey, la presidenta de la Organización Mundial de la Salud. Completan el elenco Ana Ularu como Vayentha, una agente del Consorcio en Florencia que tiene órdenes de seguir a Langdon y Jon Donahue como Richard.


La filmación comenzó el 27 de abril 2015 en Venecia, Italia, y continuó en Florencia. Las escenas al aire libre con Tom Hanks se filmaron cerca del Palazzo Vecchio y en otros lugares en el centro histórico de la ciudad en mayo de 2015.
Algunas partes fueron filmadas en un edificio de apartamentos cerca del Ponte Vecchio. Un vuelo a baja altura tomó las fotos aéreas de los puntos de referencia florentinos, su río y los puentes. Luego, la mayoría de la película se rodó en Budapest, Hungría, finalizando el 21 de julio de 2015.

Durante el rodaje de la película, su nombre en clave, fue "Headache” (dolor de cabeza), lo que pudo ser una referencia a una conmoción cerebral sufrida por Robert Langdon al principio de la historia.

En julio de 2013, Sony colocó la fecha de estreno de la película para el 18 de diciembre de 2015. Sin embargo, debido a que en esa fecha también se estrenaba “Stars Wars: El despertar de la Fuerza”, la fecha fue movida casi un año, eligiéndose finalmente el próximo 14 de octubre de 2016. La película estará disponible en los formatos 2Dy 3D.

El 9 de mayo de 2016, se lanzó el primer adelanto de la película a través de YouTube, junto con el primer poster publicitario, con los que ilustramos esta nota.

Trailer corto de 1:45 minutos



La novela

Inferno es una novela de misterio y suspenso basada en la simbología oculta en la Divina Comedia, obra clásica de Dante Alighieri, así como en los problemas de la superpoblación mundial.

La historia en síntesis

El profesor de la Universidad de Harvard, Robert Langdon, se despierta en un hospital con una herida en la cabeza y no recuerda nada de los últimos días. Su último recuerdo es caminar en el campus de Harvard, pero rápidamente se da cuenta de que él está ahora en Florencia. Sienna Brooks, uno de los médicos que lo atienden, le dice que sufrió una conmoción cerebral por ser rozado por una bala, por lo que no tiene recuerdos de los últimos 2 días. De repente, Vayentha, una asesina que ha estado siguiendo a Robert, irrumpe en el hospital, le dispara al médico encargado de la atención de Robert y se acerca a su habitación. Sienna agarra a Robert y huyen a su apartamento.

Después de que Sienna le relata los detalles de su ingreso en el hospital, Robert encuentra un cilindro con una señal de peligro biológico en su chaqueta y decide llamar al consulado de Estados Unidos. Se le dice que están en busca de él y quieren su ubicación. Por sugerencia de Sienna, Robert les da la dirección de un lugar al otro lado del apartamento de Sienna, para evitar involucrarla más en esta misteriosa situación. Pronto, Robert ve aparecer armada a Vayentha llegando a la ubicación que le dieron al consulado. Por lo que Robert y Sienna creen que el Gobierno de Estados Unidos quiere matarlo.

Mapa del Infierno de Botticelli
Robert decide abrir el contenedor y encuentra un cilindro óseo medieval equipado con un proyector de alta tecnología que muestra una versión modificada del Mapa del Infierno de Botticelli. En la parte inferior de la proyección se ven las palabras "La verdad sólo es visible a través de los ojos de la muerte". Al ver que soldados llegan al edificio de Sienna, ambos deben escapar.

Robert y Sienna van hacia la Ciudad Vieja, creyendo que el cilindro debe tener algo que ver con Dante Alighieri. Sin embargo, encuentran que la policía florentina y oficiales de los Carabinieri han sellado los puentes y están en busca de ellos. Se encuentran con una obra en construcción cerca de los Jardines de Boboli, donde Robert ilumina el "Mapa del Infierno" modificado de nuevo. 

Se da cuenta de que las letras individuales, que en conjunto forman la palabra "CATROVACER", se han añadido a cada una de las diez capas de la Malebolge (son los fosos fraudulentos que forman parte del octavo círculo del Infierno de Dante), y que las capas se han reorganizado. Moviendo de nuevo al orden del original "Mapa del Infierno" de Botticelli, se forman las palabras "CERCA TROVA".

La Batalla de Marciano
Langdon reconoce que estas son las mismas palabras que aparecen en el cuadro “La Batalla de Marciano” de Vasari, que se encuentra en el Palazzo Vecchio, por lo que Robert y Sienna logran entrar en la Ciudad Vieja para ver el cuadro.

Robert se encuentra en frente de “La Batalla de Marciano” cuando Marta Álvarez, una funcionaria del Museo, lo saluda. Robert no la reconoce, pero le sigue la corriente ya que, según ella, él estuvo en el Museo la noche anterior en compañía de Ignazio Busoni, el director de Il Duomo (del Baptisterio). Robert le dice que vino con su hermana Sienna para mostrarle lo mismo que él e Ignazio vieron la noche anterior y Marta le dice a Robert que ella les mostró la máscara de la muerte de Dante.

Gráfica del Infierno de Dante

El Baptisterio en Florencia
La máscara contiene la frase “Paraíso 25”. Robert conecta la frase "Paraíso 25" con el Baptisterio de Florencia, donde él y Sienna encuentran la máscara de Dante junto con un acertijo de su actual propietario, un genetista multimillonario llamado Bertrand Zobrist.

Sienna explica que Zobrist fue un genetista que abogó por la detención del crecimiento de la humanidad, debido a su superpoblación descontrolada. Y se rumoreaba que estaba trabajando para detener este hecho creando una enfermedad. Un hombre llamado Jonathan Ferris, que dice ser de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ayuda a escapar a Robert y Sienna de los soldados. Siguen el enigma a Venecia, donde Ferris de repente cae inconsciente, con Sienna alegando que sufre de una hemorragia interna masiva, haciendo que Langdon sospeche que Ferris ha sido infectado con la plaga de Zobrist.

Robert es capturado y llevado a Elizabeth Sinskey, la directora general de la OMS, y se le da una explicación de lo que está pasando. Zobrist fue un genetista brillante y un fanático de Dante que supuestamente ha desarrollado una nueva plaga biológica para matar a una gran parte de la población mundial con el fin de resolver rápidamente el problema de la superpoblación inminente del mundo. Diseñó un nuevo virus que reescribe el genoma humano para limpiar el mundo de la sobrepoblación en aproximadamente un tercio.

La Catedral de Santa Sofía en Estambul
La trama sigue con más intriga y más personajes y también tiene locación en Estambul, Turquía y en su catedral de Santa Sofía.
La idea aquí no es terminar de contar la novela o la película que, para quien le interesa, tendrá que leer o ir al cine, donde seguro encontrará un buen entretenimiento; sino marcar el paralelismo entre lo que parece sólo una ficción y un dilema que el avance tecnológico podría proponernos en un futuro no tan lejano.
Imagen del Infierno de Dante
Pensemos que plantea la hipótesis de un virus que emplea una modificación en el ADN para causar la esterilidad en los seres humanos. No tiene cura, y advierte que, incluso con la tecnología futura, tratar de revertir el cambio en el genoma humano sería peligroso. Hasta se atreve a “tranquilizar” diciendo que está programado para afectar aleatoriamente a sólo cierta cantidad de personas, las que no sobrepasarían un tercio de la población mundial.

En “Viejos y Nuevos Empleos: ¿estamos calificados?” me preguntaba sobre las posibles reacciones de la Naturaleza “poniendo las cosas en su lugar”. Esta ficción lo plantea peor porque es el hombre el que podría intentar apropiarse de los derechos del Creador o de la Naturaleza y querer convertirse en juez y ejecutor.
De todos modos, si bien no hay que asustarse, está bueno estar atentos. Por las dudas.





jueves, 8 de septiembre de 2016

Una ficción que viene “de perilla”

La película “El Ciudadano Ilustre” demuestra que “nadie es profeta en su tierra”.

Antes de comentar la reflexión pretendida en esta nota, y como siempre está bueno aprender sobre algo que tal vez no sabemos, aunque lo hayamos dicho muchas veces, quiero decir que la expresión “de perilla” o “de perillas” es de origen español y se suele utilizar para indicar que algo o alguien nos viene oportuno, genial, bárbaro, “al pelo” (adecuado, apropiado), o fenómeno, o “como anillo al dedo”.

¿Y de dónde viene? La perilla a la que se refiere la expresión es una de las piezas que componen una silla de montar y que está situada en la parte delantera de ésta. Es una especie de agarradera a la cual se agarran los jinetes poco experimentados o que siempre está accesible para quien, aunque sepa cabalgar, se enfrente a una situación inesperada. Es común ver a los jinetes y vaqueros tener la mano agarrada a este saliente de la silla de montar.

“Me viene de perillas” también se suele usar para decir que “ganas no me faltan” para decir o hacer algo.

Pues bien, parece que este reciente suceso cinematográfico puede servir para reflejar, con ácida crudeza, una de las particularidades del “ser argentino” que no le hace nada bien a la existencia de una sociedad ordenada, solidaria, tolerante, reconocedora del talento ajeno, capaz de admirar el suceso de otro con grandeza y generosidad, no transgresora en el sentido del respeto por los demás. En resumen, parece que esta película, para estos fines, viene “de perilla”.

La ficción

La película “El ciudadano ilustre”, dirigida por Gastón Duprat y Mariano Cohn, bajo un guion de Andrés Duprat, tiene como personaje principal a Daniel Mantovani (Oscar Martínez). Se trata de un escritor argentino que vive en Europa desde hace más de tres décadas, consagrado mundialmente por haber obtenido el premio Nobel de Literatura.

Sus novelas se caracterizan por retratar la vida en Salas, un pequeño pueblo de Argentina en el que nació y al que no ha regresado desde que era un joven con aspiraciones de escritor.

Entre la numerosa correspondencia que recibe diariamente le llega una carta de la municipalidad de Salas en la que lo invitan a recibir el máximo reconocimiento del pueblo: la medalla de Ciudadano Ilustre. Sorprendentemente, y a pesar de sus importantes obligaciones y compromisos, Daniel decide aceptar la propuesta y regresar de incógnito por unos pocos días a su pueblo.
El viaje tendrá para Daniel múltiples aristas: será el regreso triunfal al pueblo que lo vio nacer, un viaje al pasado en el que se reencontrará con viejos amigos, amores y paisajes de juventud, pero sobre todo será un viaje al corazón mismo de su literatura, a la fuente de sus creaciones e inspiración.
Una vez allí, el escritor constatará tanto las afinidades que aún lo unen a Salas como las insalvables diferencias que lo transformarán rápidamente en un elemento extraño y perturbador para la vida del pueblo.
La calidez pueblerina desaparece al mismo tiempo que las controversias se multiplican, llegando a un punto sin retorno que revela dos formas irreconciliables de ver el mundo.
Dicen los comentarios que “El ciudadano ilustre pone en escena varios debates vivos en la Argentina y en el mundo. Uno de ellos es el rechazo a la mirada externa y crítica que representa el protagonista, un escritor exiliado hace décadas en Europa, frente a la defensa nacionalista de sus coterráneos. La vida apacible, la exaltación de lo propio y la mirada campechana son un estilo de vida aceptable en un pueblo de provincia, pero para este escritor cosmopolita suponen la negación de una sociedad a cualquier idea de progreso”.
“Daniel Mantovani encarnará, al mismo tiempo, la gran satisfacción y orgullo que supone para su pueblo natal tener una figura reconocida mundialmente, y el creciente rechazo que se irá develando a medida que sus habitantes, inicialmente fascinados con su visita, lo vaya conociendo un poco más”.
Dicen que, a partir de allí, la fascinación mutará en desprecio a medida que vayan conociendo sus ideas y posiciones y, sobre todo, cuando se comience a difundir el contenido de sus novelas, que retratan críticamente la vida pueblerina de Salas, haciendo realidad la máxima de que "nadie es profeta en su tierra".
A esta altura debo decir, a los fines de mi comentario, que el cambio de postura de los coterráneos de su pueblo se lo gana también, por mérito y actitudes propias, el propio personaje, pero eso no significa que no represente también una pintura, en el tono del género denominado “comedia dramática”, de las clásicas “miserias” que, a veces, dispensamos a las personas que tenemos más cerca.

No en vano están los dichos “pueblo chico, infierno grande” o éste aquí reflejado de “nadie es profeta en su tierra”.

La realidad

Para contrarrestar esta mirada crítica se me dirá que “hay mucha gente buena” que no piensa ni actúa así. Por supuesto que la hay. Y, por suerte, creo que son una mayoría.

Pero no me digan que no hay bastante de lo otro en nuestra sociedad. Cuánto nos cuesta reconocer el talento, el mérito, el conocimiento o, simplemente, las buenas cosas que hay en los demás. Y no nos hagamos fácilmente los “buenitos” diciéndonos a nosotros mismos: “yo no soy así”. Ojalá que sea así, pero si no lo es, si nos miramos para adentro y vemos que, siempre o de vez en cuando, nos salen la envidia, los celos, el individualismo, o sólo el silencio, para otros que sabemos que se han ganado nuestro reconocimiento o estímulo; entonces tengamos la honestidad de revisar nuestro comportamiento y “darle al césar lo que es del césar”.

El empleador o el jefe reconociendo a un empleado que ha hecho las cosas bien, la valoración de aquellos que se sacrifican para hacer el bien a otros en lo social, el aplauso a quienes han creado o realizado cosas que han resultado buenas para el conjunto, el gesto de grandeza que significa reconocer al otro sin retaceos ni mezquindad.

Por más que, en una actitud de rebeldía, nos neguemos a reconocerlo, me parece que hay una “cuotita” de envidia o celo escondida por allí que nos nubla la posibilidad de tener esa visión de grandeza. Por algo la Grandeza es una virtud y la envidia es un pecado capital.

Daniel Colombo escribió: “Nunca grites tu felicidad tan alto. La envidia tiene el sueño muy liviano…”. También hay una buena que dice: “la envidia es el homenaje que la mediocridad le rinde al talento”.

En un nivel más vulgar, cuando alguien se siente amenazado, existe la expresión “éste me quiere serruchar el piso”.

Creo que existe una relación inversamente proporcional entre la capacidad que tiene una persona de sentir que vale por sí misma, sin necesitar de la envidia o el celo por los demás, y la capacidad de desarrollar esa envidia o celo, como resultado de su propia debilidad o falta de confianza.

Creo que, cuanto mayor es la autoestima que siente una persona, menor es su tendencia a desarrollar esos malos sentimientos que, primero dañan a su dueño y luego perjudican a su entorno.

Una curiosa excepción son los deportistas. También suele ocurrir con los artistas populares. En este caso se generan idolatrías muy fuertes y, en general, sin mezquindad. ¿Por qué será? ¿Será porque ese tipo de talentos nos significan que son habilidades difícilmente alcanzables para nosotros? ¿Será porque su brillo no nos quita espacio ya que en esas capacidades sabemos que no tenemos otra que ser espectadores? ¿Será porque son héroes lejanos aunque hayan salido de nuestra propia tierra? Pregúnteselo y trate de darse su propia respuesta.

Conclusión

Sólo sé que conozco y he visto de estas cosas. Y estoy seguro que usted también. Como seres humanos que somos, todas estas cosas nos pasan, voluntaria o involuntariamente.

Somos generosos y solidarios, a veces, y mezquinos en otras.

La cuestión es, primero si tenemos conciencia que nos pasa, y segundo, si tenemos la valentía o, al menos, la honestidad interior de intentar corregirlo.

Yo lo pienso y lo expreso aquí y que Dios me exima de los celos y la envidia. Usted puede disentir conmigo y tiene toda la libertad de hacérmelo saber o expresarlo en el lugar que le parezca.

También tengo el convencimiento que muchos que lean esto dirán o pensarán que no se sienten reflejados en estas categorías de disvalores.  Pues, en buena hora y ojalá que sean todos.

Pero como también se dice muy comúnmente, “al que le quepa el sayo, que se lo ponga”.